Monday, June 23, 2008
Thursday, June 19, 2008
'Desaparecieron las fronteras del mundo en mi mente'
"México, en el '78, era un país con cierta problemática, desigualdad social y corrupción. Había contaminación, congestionamientos [de tráfico], desempleo e inflación. No me fui por eso ni sería eso lo que me impidiera volver. México es un hermoso país, lleno de hermosa gente, donde se disfruta la vida de una manera sui generis. Siempre he dicho, cuando me lo preguntan por acá, que el principal problema de México es la corrupción entre la gente que está en "el poder", la falta de escrúpulos de algunos que afectan a tantos. El ingreso miserable (similar a su nivel de preparación) que reciben los policías (quienes dicen protegernos) es lo que los pone en una situación muy frágil. Si no pueden mantener a su familia con su trabajo honrado, caerán en la tentación de la deshonestidad, que, francamente paga mejor. Esto es un círculo vicioso pavoroso.
"Preguntas cómo me sentí al llegar a Canadá en 1978. La verdad, muy bienvenida, por todos. Lo primero que me llamó la atención fue la cantidad de gente de todas partes del mundo, los idiomas que se escuchaban por las calles, los bellos atuendos y lo rápido que desaparecieron las fronteras del mundo en mi mente. Estamos todos aquí, iguales, juntos. La siguiente impresión que me llevé fue al darme cuenta que en la misma calle convivíamos electricistas, albañiles, médicos, vendedores, secretarias, maestros, recepcionistas y abogados. Todos éramos vecinos de la misma calle. Nadie era mejor que nadie. Ese día me enamoré de Canadá y deseé que algún día pudiéramos tratarnos así en México. No creo que me vaya a tocar ver ese día.
No, no es Mónica y sus amigas. Es la foto de un grupo de amigas de Toronto.Intenten descifrar cuál de todas no es canadiense. (Foto: The Barron blog)
"He tenido la fortuna de poder ir a México casi cada año, y puedo decir que he ido viendo la transformación que mi país ha sufrido. Lo esencial no ha cambiado, lo lindo sigue lindo. Lo sucio y corrupto, cada vez más sucio y más corrupto. Actualmente el nacotráfico parece estar al centro del problema y tal vez las armas y las tácticas hayan cambiado, pero el poder y el dinero siempre han sido la razón de ser de tanta podredumbre. Cada quien para sí mismo, sin importar a quién pisotean en el camino. Actualmente hay mucha gente pisoteada y eso duele mucho saberlo desde lejos.
"Para cerrar con una buena nota, me encanta volver a México cada vez que puedo y caminar por las calles, recorrer la ciudad en el Turibús, agasajarme con nuestra deliciosa comida típica, disfrutar las playas y los pueblos con sus zócalos y parques. Nunca perderé la esperanza de que las cosas cambien para bien en México para todos los mexicanos, no para los que ya viven bien, sino para los que se merecen YA vivir bien y con dignidad.
Wednesday, June 18, 2008
Mónica, tres décadas lejos del tercer mundo
Fue en ese año, 1978, que Mónica Fuentes emigró de la ciudad de México a Canadá. Hoy vive en Vancouver, un sitio en el que uno se siente lejos del resto del mundo, y del tercer mundo, más (salvo por el lado este del Downtown, donde los niveles de marginación siguen siendo propios del subdesarrollo más tremendo).
¿Cómo fue llegar a un sitio tan distinto? ¿Cómo ve el México de 2008 una persona que ha vivido tres décadas en Canadá, uno de los sitios más ordenados--y fríos--del planeta?
Tengo muchas preguntas para Mónica y espero convencerla para que las conteste. Si es así, acá tendrán el reporte.
Por ahora, aquí están sus respuestas al interrogatorio PSN. A los que aún no se animan, dejen de morder el rebozo y pónganse a responderlo.
Aprovecho este espacio para agradecer a los editores de Reforma.com por incluir PSN en su lista de blogs y por presentarlo hoy en la portada del diario. Un saludo a ellos.
1. Identifícate (nombre, edad, lugar de origen, profesión o actividad principal, estado civil y cualquier otro dato que consideres te identifique)
Mónica Fuentes Uquillas., 54 años, Mex. D.F., Psicóloga/Pedagoga, casada.
2. ¿Dónde vives, desde hace cuánto?
"En Vancouver, Canadá, desde hace 30 años"
3. ¿Has vivido en otro lugar, además de México? ¿Dónde, por cuánto tiempo?
"En otras partes de Canadá: Calgary, Balzac, Victoria."
4. ¿Qué razón te llevó a vivir en tu lugar actual?
"Me casé con un canadiense".
5. ¿Te mudaste por voluntad propia o a tu pesar?
"Un poco de las dos."
6. ¿Qué es lo que más te gusta del lugar donde vives?
"Las montañas y el mar."
7. ¿Qué es lo que más te disgusta?
"El frío, la lluvia y la distancia [de México]".
8. ¿Qué es a lo que más te costó trabajo acostumbrarte?
"Estar lejos de mi familia".
9. ¿Qué consideras haber ganado y haber perdido al mudarte ahí?
"Gané una familia nueva, perdí el diario contacto con la mía. Gané amistades nuevas. Extraño a las de siempre".
10. ¿Te gustaría regresar a México?
"Sí."
Si la respuesta es sí, ¿pronto, algún día o aún no sabes cuándo?
"Pronto, muy pronto".
11. ¿Qué es lo que extrañas más de México?
"Mi gente, el calor, las playas, la comida, la musica, la sobremesa, las paletas heladas, los dulces mexicanos, la risa, la gente cariñosa y amable."
12. ¿Qué es lo que menos extrañas?
"La corrupción, la contaminación, la injusticia social, la gente prepotente, la desigualdad, la falta de oportunidad para todos, la riqueza en manos sucias."
13. ¿Tienes muchos amigos o familiares en una situación parecida a la tuya (viviendo fuera de México)?
Pocos. Los conocí aquí.
¿Crees que eso puede tener alguna consecuencia para México?
"De uno en uno se van perdiendo mexicanos que pudieron aportar mucho a México, si México los hubiera tratado con más respeto y dignidad."
14. Cuando vuelves de regreso a México por vacaciones, ¿cómo te sientes?
"Como volver a casa. Siempre".
¿Qué sensaciones o pensamientos te genera estar de vuelta?
"Cuánto extraño a México y qué triste es saber lo mal que la está pasando tanta gente querida para mí".
15. Cuando oyes hablar en la prensa o la televisión de inmigrantes, inmigrantes mexicanos o inmigrantes latinoamericanos, ¿sientes que están hablando de ti?
"No, pero puedo identificarme."
Monday, June 16, 2008
¿Por qué somos tan aferrados (y azotados)?
Además de los ricos comentarios de Nasheli llegó otro comentario--vía Facebook--sobre el post anterior, de mi queridísima amiga Tzinia, egregia habitante de la isla Condesa de la ciudad de México. Genial, como no esperaba menos de ella, en su apunte hace una pregunta ineludible, que tardaré en responder--me tomaré mi tiempo para hacerlo como se debe--pero que les reto a hacerse a ustedes mismos y responder también.
Acá va su comentario. Y la pregunta está en la primera frase:
"Mi Toño, ¿qué te sigue dando México que te apegas tanto a él? Ya actúa como americano, piensa como americano y vive como americano, porque allí vives y allí está tu familia. Adaptarnos o morir (o regresar a Mx en el peor escenario). Mx no tiene rumbo, no tiene responsabilidad, no tiene derechos, no tiene gente capaz de gobernar ni los gobernados de exigir sus derechos y responsabilidades. Los gringos no entienden a los mxs porque son irresponsables y mentirosos (¡ah! y les da verguenza decir "no"). Los mexs no entienden a los gringos porque son secos y prácticos. Entonces, la línea divisoria en todo aspecto y de ambos lados es un agua trémula, llena de remolinos. Let it be. Y adáptate, que te recuerdo que es una de las razones del viaje de la vida. Y te comparto un poema del cubano Eduardo Camilo Bonachea, uno mas de los censurados en la islita tropical, pero que lo publicó en el libro Voces de Cambio":
La escala une a las dos márgenes del río,
a ambos lados la vegetación es brillante,
en el centro el hombre, su paso inseguro.
A tientas con el ojo de Heráclito en el medio.
Panta rei. ¿Es todo idéntico o no idéntico?
El espectador lo sabe.
Si cae cual pájaro sin alas,
habremos perdido las dos manos.
La línea es marcial, el fondo verde.
Si no cae habremos perdido las dos piernas.
Ha de avanzar entre los aires
Tanteando una realidad pintada,
El sobresalto, el no ser elegido.
Encima el cielo no resiste el brazo.
Un boceto sugiere ángeles alrededor de la cuesta.
De todas formas a tumbos el hombre
apenas con el fosforo de Dios avanza.
Desde mi cámara lo sé.
El espectador también lo sabe y aplaude.
Poema de Eduardo Bonachea, Voces de Cambio, p.190. Ed. Bibliotecas Independientes de Cuba. 2006.
El comentario de Tzinia termina así:
"II: Y a todos los emigrantes, los que hemos dejado Mx atrás u optado por ser estadounidenses o de cualquier otra nacionalidad, a seguir, que no podemos estar flexionados por la costumbre, sino impulsados por el paisaje de los sueños y el reto de la nueva familia.
"Tienes razón al decir que nuestros hijos tienen otras nacionalidades y, que nosotros mismos como padres las buscamos así y nos nutrimos de ello. Porque no hay nada como el hambre de salir adelante, tener la visión del lince para aferrarse al sueño o al espejismo torpe; no hay nada como querer salir adelante porque es otra forma de seguir en el juego de la vida".
Lo dicho: ¿qué te sigue dando México, que te apegas tanto a él?
Thursday, June 12, 2008
¿Sois vosotros mejicanos?
Un distinguido aunque anónimo visitante me dejó este mensaje al respecto de ese post:
"...pienso que es el complejo del mexicano que llevará hasta la tumba: el malinchismo, que es que todos gueritos...no ma'. Ay, México, tan lejos de ti y tan cerca de los güeritos. 'ta bien que no quieres ser güero; pero no me digas que español sí, ya que el verbo en la foto [por el gafete y la pose las reconoceréis] está conjugado a la española. No me falles. ¿O es la academia real española que dice que ése es el correcto espaniol?"
El comentario me hizo saltar del asiento con una pregunta que es algo así como, sort of, onda, tipo, el epicentro, la madrecita santa de este [pinche] blog: ¿qué es ser mexicano en una sociedad cada vez más diversa, culturalmente contaminada, hecha de migraciones que vienen de todos lados y de orígenes que se cruzan y se diluyen constantemente?
No es que no quiera ser güero y sí quiera ser español, mi querido anónimo. Es que no quiero ser solamente mexicano, no quiero tener, o caber en, una etiqueta nada más; soy--somos-- mucho más que la palabrita que viene en la portada de nuestro pasaporte. Does it make sense? ¿Es horrible? ¿Alguien lo considera una herejía? ¿Una traición? ¿A quién?
Soy fanático irredento de la contaminación cultural, de la mezcla de elementos que se antojan ajenos, del mestizaje, de la bastardía. Me declaro idiosincráticamente promiscuo, en parte porque soy fruto de un borlote social, cultural, económico: tengo un pie en los dos Méxicos--el que manda y el que obedece--, he vivido en tres países distintos, nací en la provincia mexicana y me considero chilango por derecho propio, mi esposa nació en Sudamérica y se crió en Europa, mis hijos tienen dos nacionalidades y hablan tres idiomas, la gente que quiero está regada en por los menos 14 ciudades de cinco países distintos y vivo en un momento de riesgo de hecatombe mundial por el enfrentamiento entre dos posturas fanáticas con principios religiosos retorcidos.
Si se supone que un mexicano no puede conjugar un verbo como lo hacen los españoles porque entonces es malinchista, ¿tampoco podría hablar inglés? ¿Los mexicanos sólo podemos comer tortillas? En mi casa siempre hay tortillas, de harina y de maíz, pero también hay garbanzos y tahini. ¿Merezco que me quiten mi pasaporte mexicano, ése que me tomó cinco horas y media conseguir en el consulado de Houston [ayer volví a pasar enfrente del edificio, btw; qué feucho es]? Mi hijo menor tiene nacionalidad mexicana, nació en Madrid y pronuncia las eses como mexicano [como fresa, además, según dice su madre]? ¿Califica como mexicano o no? Mi hijo mayor nació en Huixquilucan, Estado de México [go spell that over the phone in the U.S.] y pronuncia las eses como español. ¿Qué hago, quemo su acta de nacimiento verdecita?
¿Qué es ser mexicano, pues? ¿Hay sólo una forma de ser mexicano?
I don't think so. Yo he visto, convivo todos los días con, al menos dos: la güera y la morena; la fresa y la naca. Las dos, sadly enough, tienden cañón hacia el malinchismo.
¿Qué coño [qué carajos, perdón] es ser mexicano?
Tuesday, June 10, 2008
Si no soy güero, al menos soy gordo
México ahí la lleva, por lo menos en cuanto al físico de sus habitantes. Con 69% de su población con sobrepeso y 30% con obesidad, el país que inventó la vitamina T (for those of you OTMs, V-T stands for tacos, tortas & tamales) sólo es superado por Estados Unidos en la tabla de los países con más gente con problemas de peso. En el gabacho, por cierto, los porcentajes de sobrepeso y obesidad en la población son de 66% y 32% respectivamente.
Una nota que publica hoy La Jornada--Gatopardo sacó un excelente reportaje al respecto el año pasado, por cierto, con imágenes escabrosas que parecían tomadas en Houston o en San Antonio-- explica que el problema de la obesidad en México se ha convertido en un foco rojo para las autoridades sanitarias. En Estados Unidos, la obesidad es considerada un problema de salud nacional crónico desde hace tres años, por lo menos.
En Estados Unidos, la población latina es el segmento donde la obesidad infantil y los casos de diabetes tipo 2 está creciendo más rápidamente, y la ruta de la migración ofrece un patrón socioeconómico por el que se puede avanzar una explicación a esa tendencia.
Al llegar al gabacho, la mayoría de los inmigrantes con bajo nivel económico y de educación descubren que puede tener acceso a la comida rápida que, en México, era sólo privilegio de las clases con mayor poder adquisitivo. Si visitan las páginas web de McDonald's en México y en Estados Unidos (en ambos países tienen productos que cuestan menos de $1 USD), descubrirán que sus precios en ambos lados de la línea son prácticamente idénticos. La diferencia estriba en que el salario mínimo en México actualmente es de $5 USD por día, mientras que en EEUU es de $6.55 USD por hora--that makes for lotsa Big Macs.
En entrevistas que hicimos en Rumbo a lo largo de cuatro años relacionadas con los problemas de obesidad en la población inmigrante, varios nutriólogos que dirigían programas estatales y de asociaciones civiles en Texas explicaban que, cuando llegan al gabacho, los mexicanos dejan atrás la parte de su dieta mexicana que es considerada sana--vegetales, legumbres y granos preparados en casa, que era lo que podían comer principalmente en sus pueblos de origen--para abrazar con fruición el ritual de la cada vez más barata junk food estadounidense.
En Estados Unidos los pobres, casi todos, son de color--negro o moreno--y uno sólo tiene que meterse en un McDonald's o un Popeyes para constatarlo. Al mismo tiempo, una número creciente de mamás inmigrantes mexicanas se rehúsan a cocinar frijoles en casa. Si van a comer frijoles, al menos que sean de lata. Para ellas es un lujo, la constatación de que han salido de su pueblo, de que han dejado atrás la miseria.
Comer frijoles de olla y yerbas es cosa de perdedores, mientras que comer hamburguesas o croquetas de pollo de McDonald's, Burger King o KFC es el snack de los que ya la hicieron, es lo que piensan muchos inmigrantes mexicanos, según explicaban estos especialistas. La realidad es totalmente inversa.
En el mundo desarrollado--y con la escasez de alimentos, se está volviendo así en todo el mundo--la comida rápida es cosa de pobres y los frijoles--aun tengan nombres elegantiosos como butter beans, black eyed peas, chick peas, garbanzo beans o judiones--y las yerbas escasamente procesadas o incluso crudas son privilegio de quienes pueden pagar $3 USD por una lechuga o $2 USD por una lata de garbanzos orgánicos.
En la ciudad de México, me imagino, supongo, habrá islas engolosinadas con la comida sana y orgánica, a imagen y semejanza del frenesí californiano y de los fanáticos de tiendas como Whole Foods (full disclosure: la sede de WF está en Austin y en casa lo único que compramos ahí son los granos para hacer palomitas de maíz, a $0.99 la libra) donde hay que levantar las manos al momento de pagar.
Todos queremos ser gringuitos. Los que tienen dinero, se apuntan a imitar lo neoyorquino, lo SoCal. Los que no tienen para parecer güeritos, al menos ahora pueden parecer gorditos.
Friday, June 6, 2008
American authors with funny last names, revisited en español
El título es divertido: Los reyes del mambo leen novelas de ciencia-ficción, en alusión a las dos novelas escritas por autores de origen latino que han obtenido hasta este momento el Pulitzer, el premio literario más prestigioso de Estados Unidos: The Mambo Kings Play Songs of Love, del neoyorquino hijo de padres cubanos Óscar Hijuelos, quien lo obtuvo en 1990--convirtiéndose en el primer latino en ganarlo--, y The Brief Wondrous Life of Oscar Wao, del dominicano mudado a New Jersey con seis años de edad Junot Díaz, quien acaba de obtener el galardón.
(Como breve apunte, me gustaría comentar que, a diferencia de innumerables galardones literarios en el mundo literario iberoamericano, el Pulitzer sigue cimentando su enorme e indiscutido prestigio en dos columnas muy robustas: 1) se otorga a una obra ya publicada y 2) el premio monetario que se otorga es meramente simbólico: $10,000.)
El texto de Lago es una excelente guía de acercamiento a la literatuta estadounidense de origen latino. Lo único lamentable, y no por el libro al que hace alusión, que aún no leo y sobre el cual no tengo una opinión formada, es la referencia al último premio Alfaguara, que no viene al caso en el contexto:
"La concesión del Premio Alfaguara 2008 de novela a Chiquita, de Antonio Orlando Rodríguez, cubano residente en Miami que escribe en español, nos recuerda que hay un número no desdeñable de narradores hispanos cuya lengua literaria sigue siendo el castellano, aunque, en buena ley, es preciso señalar que las novelas de calidad escritas en inglés por los escritores latinos de Estados Unidos pertenecen por derecho propio y de manera incuestionable al canon literario norteamericano".
En una entrevista concedida a raíz de su premio, el propio Rodríguez explicó que él "cayó en Miami" hace apenas pocos años y, aunque no lo sé de cierto, dudo que este autor se considere parte de la literatura estadounidense. Otros autores que escriben en español y que han vivido, o viven, en Estados Unidos son, por mencionar sólo algunos ejemplos conspicuos, Isabel Allende, Gioconda Belli, Tomás Eloy Martínez y Antonio Muñoz Molina, y sin embargo no son considerados parte de la literatura estadounidense, sino iberoamericana, por lo que hacer mención de sus obras en un texto que aborda la literatura estadounidense de origen latino habría sido, simplemente, descabellado.
En ese sentido, la alusión a Chiquita tiene un ligero tufillo a la mercadotecnia tradicional propia de Prisa, el conglomerado de medios que es dueño tanto de El País como de editorial Alfaguara.
Como cierre, una entrevista con Junot Díaz, de quien pronto hablaremos en este espacio.
